Carnaval de Venecia
El carnaval de Venecia, muy diferente al de Rio de Janerio en Brasil, es el carnaval más importante de Europa. Se desarrolla durante los 10 días anteriores al Miércoles de Ceniza y se inaugura con el Volo de la colombina (vuelo de la colombina)

Se desarrolla durante los 10 días anteriores al Miércoles de Ceniza y se inaugura con el Volo de la colombina (vuelo de la colombina)
Un pájaro mecánico que se hace descender desde el campanile de San Marcos. Pero la ciudad entera se envuelve en un ambiente festivo con innumerables actos: hay representaciones teatrales al aire libre en el Campo de Santa Margherita y en Sant´Angelo, conciertos musicales en San Barnaba (cerca de la Universidad de Ca´Foscari), o mercadillos de máscaras y comida en campo San Stefano. Durante las noches, se realizan bailes en salones y las comparsas conocidas como "compagnie della calza" realizan desfiles por la ciudad. Entre las más conocidas se encuentran Los Antiguos y Los Ardientes.
Son los trajes característicos de los años 1700 los que constituyen la indumentaria clásica del disfraz veneciano, lo componen el tabarro (una especie de capa negra), el tricornio (sombrero de fieltro de tres puntas), la larva o volto (máscara negra o blanca, hecha de cuero o de cartón piedra) o la baùta (una especie de mantelina con capucha y abierta por delante, de seda, terciopelo o encaje). abundan las maschera nobile, que es una careta blanca con ropaje de seda negra y sombrero de tres puntas. Después de 1979 se han ido sumando otros colores a los trajes, aunque las máscaras siguen siendo en su mayoría blancas, plateadas y doradas.
Coincidiendo con la pérdida de poder político y la posterior decadencia de Venecia (que coincidió con la llegada de Napoleón), el carnaval llegó prácticamente a desaparecer. Tuvieron que pasar dos siglos, concretamente hay que remontarse a 1980, para que esta fiesta volviera a recuperar todo su éxito y esplendor.
El último sábado de carnaval, en el Gran Canal, tiene lugar un espectacular desfile de góndolas con antorchas. Si a todo ello se unen las fiestas privadas en los fastuosos palacios de la ciudad (a algunas de ellas se puede asistir, previo pago, aunque lo recomendable es vivir la fiesta que se sigue en la calle), se puede decir que el carnaval, junto a la propia atracción que ejerce la ciudad, constituye un regalo para el espíritu y los sentidos.
Se determina cada año un tema central que haga función de hilo conductor y que se desarrolla bajo las distintas facetas, de las más culturales hasta lo mas espectaculares. El corazón de la fiesta sigue siendo la Plaza San Marcos, donde se levanta un grandioso palco, pero existen muchos otros acontecimientos en muy diversos lugares para evitar excesivas aglomeraciones de personas en una ciudad en la cual la circulación es exclusivamente para peatones.
Por las calles de Venecia no circulan autos y los peatones serán el blanco de las multas por andar “a contra corriente” en los estrechos pasajes de la ciudad. Cada carnaval se ponen un total de 20 multas a los peatones. La medida, aunque insólita, tiene entidad de ordenanza municipal con diez años de vigencia, y prevé multas que oscilan entre los 25 y 500 euros para el tráfico peatonal que se atreva a pasear “contra corriente” por las callejuelas de “de una sola dirección” que abundan en la ciudad de los canales. La norma será regulada por un pequeño "ejército" de más de 100 agentes de policía, dispuestos a poner orden durante la edición de este año que espera más de un millón y medio de personas.
|
les dejo mi dire: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
besitos..quiero ir a ese eventooo!!
saluditoos